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Tipos de operaciones bancarias

Los bancos se han convertido en nuestra sociedad en un factor de gran utilidad para nuestra vida diaria, interviniendo en nuestra rutina más de lo que pensamos. Casi cualquier cobro o pago del cual seamos parte, hay un banco que intervino o intervendrá en el mismo. Es por eso que es de gran importancia entender cuales sos las maneras de que un banco interviene en nuestra vida diaria a través de las operaciones bancarias.

Para que una operación bancaria exista y esté disponible en el mercado primero debe ser rentable para el banco. El negocio de los bancos es evidente, pagar intereses menores para el ahorro y cobrar más cara la financiación y así ganar dinero. De esta manera cualquier operación que se enmarque dentro de este contexto será útil para la entidad financiera.

Las operaciones bancarias las podemos dividir en tres grandes grupos:

Operaciones de depósito

En este grupo se encuentran operaciones tan sencillas como la contratación de una cuenta corriente o libreta de ahorros o un depósito bancario. De partida cuando hablamos de cuentas corrientes o libretas de ahorros todos tendemos a pensar que es algo tremendamente sencillo y que prácticamente carece de sentido dedicar tiempo a su negociación. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que la práctica totalidad de operaciones bancarias que realiza una empresa o un particular tienen su reflejo en una cuenta corriente o libreta de ahorros de tal modo que conocer sus características de funcionamiento nos permitirá utilizar mejor estos productos.

Operaciones de intermediación

Dentro de este grupo se encuentran aquellas operaciones en las que la entidad actúa más como intermediaria o comercializadora del servicio o producto que como productor del mismo. Así cuando invertimos en activos de renta fija, compramos acciones, invertimos en un fondo de inversión o contratamos un plan de ahorro o de pensiones lo que hace la entidad bancaria no es más que comercializar un producto diseñado y gestionado en la mayoría de los casos por un tercero, aunque este tercero sea una empresa relacionada con la entidad bancaria.

Operaciones de financiación

En este último grupo nos encontramos con la contratación de préstamos, créditos, anticipos comerciales, descuento comercial, entre otros. Es decir operaciones donde la entidad bancaria nos presta un determinado capital y por tanto asume un riesgo a cambio de un precio.

Hecha esta clasificación tenemos que aclarar que obviamente nosotros podremos negociar con el banco cuando este sea el generador del producto o servicio que contratamos pudiendo la entidad financiera personalizar las características del producto en función de las necesidades concretas de cada cliente. En el caso de que se trate de operaciones de intermediación en la gran mayoría de los casos nuestra capacidad de negociación es mínima por no decir inexistente por lo que tan sólo deberemos fijarnos en que las condiciones de contratación del producto sean aquellas que nos interesan.

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